Nueva Zelanda (o Aotearoa en el idioma maorí) está ubicada en el Pacífico del Sur, 2.000 km. al sureste de Australia, y aproximadamente a 12 horas de vuelo desde Los Ángeles, Buenos Aires o Santiago de Chile. Con una superficie terrestre de 269.000 km. cuadrados, Nueva Zelanda tiene el mismo tamaño del Japón o del Reino Unido, pero con apenas 4 millones de habitantes.
Nueva Zelanda fue el último país descubierto por exploradores europeos y su colonización por parte de los ingleses fue en el siglo XVIII. La sociedad bicultural de europeos y maoríes de ese entonces, es ahora una población multicultural y cosmopolita. Hoy día Auckland es la ciudad más grande del país y cuenta con una población de un millón de habitantes. Cuatro quintos de la población es de origen europeo; un habitante de cada siete es Maorí; uno de cada quince es asiático, y uno de cada dieciséis de polinesia.
Nueva Zelanda tiene fama por su naturaleza exuberante, destacada recientemente en el cine en la trilogía del Señor de los Anillos. La fauna y flora de Nueva Zelanda han tenido una evolución única y especial debido a que el país estuvo aislado de otras tierras por más de 100 millones de años.
Nueva Zelanda también tiene la reputación de ser un líder en turismo de aventura, y es la cuna de deportes extremos tales como bungee jumping, esquí, vela, y jet boating, entre muchos otros. El tamaño compacto del país y el clima agradable en las cuatro estaciones facilitan las oportunidades recreativas para todos los gustos.
Pero en Nueva Zelanda no todo es naturaleza y deportes. Las ciudades son modernas y desarrolladas y hay una extensa oferta cultural. El país tiene una política de izquierda progresista y estable. Los kiwis (neocelandeses) se enorgullecen del hecho de que Nueva Zelanda fue el primer país en concederles a las mujeres el derecho al voto, y por ser el primer país Nuclear Free. Para los visitantes, Nueva Zelanda ofrece un ambiente sano, fresco y seguro.